Curiosidades

 
 
 
 
El misterio del Triángulo de las Bermudas.
 
 

El Triángulo de las Bermudas, el Triángulo del Diablo o el Limbo de los Perdidos, es un espacio marítimo de forma triangular que comprende la península de Florida, la isla de Puerto Rico y el archipiélago de las Bermudas; escenario de múltiples desapariciones y extraños sucesos que hasta hoy no tienen explicación.

Es una zona donde, según los navegadores, las brújulas se descontrolan, los instrumentos de mando dejan de funcionar y ocurren sucesos externos fuera de lo común. Éste misterio no es reciente, ya que Cristóbal Colón reportaba en sus viajes extrañas luces en el horizonte.

Las embarcaciones perdidas en el Triángulo de las Bermudas superan el centenar, quizá más si se toma en cuenta aquellas naves pequeñas de quien nadie toma importancia. Con el desarrollo de la aviación, estos aparatos también se hicieron víctimas de la zona. El caso más famoso, el vuelo 19, cinco aviones de instrucción y el hidroavión que fue a buscarlos desaparecieron sin explicación. El común de estos casos es que no se reportan inconvenientes mecánicas ni anormalidades en el clima, pero minutos (o segundos) después todo desaparece sin motivo no dejando rastro alguno.

El último incidente de importancia se dio en 1997, cuando un yate de bandera alemana desapareció con todos sus pasajeros.

¿Qué es lo que pasa en el Triángulo de las Bermudas? Existen muchas teorías pero obviamente ninguna es aceptada como totalmente certera; desde un agujero espacial/temporal hasta una presencia extraterrestre, pasando por la influencia de la Atlántida, continente de superrazas que desapareció hace miles de años.

La explicación del porqué no se encuentran restos de los aparatos desaparecidos pueden referirse a la profundidad de las aguas: la única forma de demostrar esta teoría es una exploración de grandes dimensiones al fondo marino, tecnología aún no disponible. Además, se especula sobre la existencia de un campo magnético proveniente de la Tierra que podría responder a la pregunta del por qué se malogran los instrumentos.

Sea como fuere, mientras no exista algo que confirme científicamente qué es lo que ocurre en esa zona, el Triángulo de las Bermudas será uno de los enigmas más controvertidos de nuestro tiempo.

Durante la década 60 y 70 la creencia en la leyenda de Triangulo de las Bermudas, fue un tema de noticias que acaparó la atención de mucha gente, sobre todo de los aficionados y adeptos a los misterios de la Ufología, que atribuyen las numerosas desapariciones de barcos y aviones a la intervención de de los extraterrestres como culpables de casi todos los hechos que en esa zona del Caribe se han producido.

Y en esta mezcla de hipótesis de todo se entrelazan entre los diversos motivos de estos hechos, tanto la teoría de los extraterrestres, como los de la mítica Atlántida sumergida, con lo que es muy difícil de separar los datos objetivos de los abundantes e imaginativos relatos de los que creen ciegamente en la intervención de fuerzas extrañas y misteriosas.

Algunos autores atribuyen justamente a esa imaginaria figura geométrica el poder de atraer y sumergir en el agua toda clase de aparatos hechos por el hombre sin dejar rastro. Otros, como Jay Gourley, encontraron esta explicación en el Lago Ontario, cuyas anomalías magnéticas siguen siendo una realidad hasta el presente.

Uno de los casos ocurrido en el famoso triángulo tiene su fecha en 1963, cuando la tripulación de un Boeing 707, que volaba desde San Juan de Puerto Rico a Nueva York, presenció algo totalmente inesperado. Después de haber despegado y alcanzado la altitud de 30.000 pies, y media ahora después de abandonar la isla caribeña, el copiloto advirtió a su compañeros de vuelo que se producía un fenómeno desconocido debajo del reactor. Una enorme” burbuja” que se formaba en la superficie del Atlántico.

 
 

Los hombres de la cabina del 707 no daban crédito a lo que veían, la burbuja aumentaba de tamaño y sus cálculos les indicaron que tenía casi una milla de ancho por una milla de alto. En la actualidad esa “burbuja”, su aparición y su explicación, sigue siendo un misterio, y algunos apuntan la posibilidad de que la tripulación del 707 presenciaran la explosión submarina de algún dispositivo termonuclear.

 
Boeing 707
 
 
 
©  Vivi, 2010