Curiosidades

 
 
 
 
Corea del Norte – Monumento al absurdo
 
 


Caminando por las calles de Pyongyang por momentos pareciera que se ha llegado a uno de los tantos sitios abandonados que existen alrededor de la tierra, pero no, bienvenidos a Corea del Norte “el reino ermitaño” .


De paseo por la prisión más grande del planeta, aquella donde conviven 23.300.000 almas, las que se tienen que ingeniar como sea para vivir a la sombra de la locura de Kim Jong Il, Presidente de la Comisión Nacional de Defensa y una continuación de las políticas de su padre, el presidente eterno Kim Il Sung, fundador de la república. Ambos empecinados en mostrar al mundo únicamente una potencia en todos los sentidos, donde no existe la pobreza ni ningún otro mal ¿será cierta tanta belleza?

 
 
 

Lo cierto de todo es que en esta nación existen dos realidades paralelas; una que transcurre a los ojos de los pocos turistas que se atreven a ir allí (hay que ser muy osado para enfrentar tanto aburrimiento), puede pasar que en poco tiempo te hayas muerto de tedio de saber que aún siendo turista no te puedes dedicar a hacer turismo porque siempre llevas custodia de la policía y sólo es posible tomar fotografías de los sitios que ellos autorizan.

 
 

Pasear por sus calles es un viaje a la desolación.

Son muy pocos los habitantes que pueden transitarla, por lo general su tránsito es subterráneo para presentarse lo menos posible ante los visitantes ya que éstos no puedan ver el grado de pobreza en que se vive, a todas vistas puede ser más aventura visitar sus cementerios (es suposición porque de ellos tampoco hay imágenes).

 
 

Sería posible creer que no se puede ser más irracional con un pueblo, pero si se puede. El colmo de la insensatez radica en una población viviendo casi que apilada, donde las hambrunas han matado miles de personas, pero ellos se dedican a hacer hoteles donde no se necesitan.

Tal es el caso del Hotel Ryugyong , que mide 330 metros, tiene 105 plantas que ofrecen una superficie de 360.000 m², supuestamente tendría 3000 habitaciones, haciendo de este edificio la construcción más sobresaliente de toda la ciudad y también del país y el 2º hotel más alto del mundo (por debajo del Rose Rotana Suites y superando al Burj Al Arab), claro, eso sólo seria posible si estuviera terminado.

Sin embargo, no es si no otra apología a la arbitrariedad pues se empezó a construir en 1987 y se detuvo en 1992, dejando allí solamente una inmensa estructura de hormigón de 750 millones de dólares que en cualquier momento podría venirse a tierra, pero que después de 16 años se dedicaron a pulirlo y a organizar en los pisos superiores antenas para telefonía móvil, obviamente solamente para miembros del gobierno porque si como turista no puedes llevar un teléfono (la policía lo retiene al llegar) mucho menos siendo uno más del pueblo.

 
 
 

Por supuesto esta es una de las edificaciones abandonadas más grandes del mundo, ¿Con qué turistas se podría contar en un sitio donde los artículos como plantas, animales, cualquier tipo de pornografía, propaganda de masas, radio, sistema de posicionamiento global (GPS) no están permitidos?

Si ni siquiera se tiene como aliciente ir al mar, pues allí se antoja una visión de un campo de concentración con sus alambrados eléctricos, si bien es cierto existen monumentos fascinantes, y sitios que pueden ejercer cierto misticismo, la perspectiva de encontrarse siempre vigilado y en una ciudad que en la noche se vuelve tenebrosa porque cortan la corriente eléctrica, hace que se prefiera conocerla únicamente en imágenes.

 
 

Que pensaría Marx al encontrar un pueblo supuestamente seguidor de su ideología pero que a las claras parece haber tenido que sacrificar bienestar por educación (la tasa de alfabetización es del 99% ), como sea… ésta cárcel es la ofrenda al absurdo.


Hotel Ryugyong

 

 

El Hotel Ryugyong, también conocido como Hotel Ryu-Gyong, Hotel Yu-Kyung o Edificio 105, es un rascacielos sin terminar situado en Sojang-dong, en el distrito de Potong-gang de Pyongyang, Corea del Norte. Su nombre proviene de uno de los nombres dados históricamente a la capital Pyongyang: Ryugyong, "capital de los sauces". En realidad el edificio es un armazón de hormigón vacío que en un principio estaba pensado para ser un hotel.

Mide 330 metros, tiene 105 plantas que ofrecen una superficie de 360.000 m², haciendo de este edificio la construcción más sobresaliente de toda la ciudad y también del país. Por el momento permanece inacabado e inhabitado, debido a diferentes causas detalladas en los siguientes puntos, pero si se terminara se convertiría en el 2º hotel más alto del mundo (por debajo del Rose Rotana Suites y superando al Burj Al Arab). La construcción del Hotel Ryugyong se canceló en 1992, y las obras en los pisos superiores se reanudaron el 19 de mayo de 2008, dieciséis años después del abandono de la obra, con la intención de concluir las obras en el año 2012.

Los trabajos de construcción comenzaron en 1987, pero el proyecto fue abandonado varios años después. Una teoría posible para su abandono es el colapso económico y energético que se dio en el país en 1990 con la caída de la Unión Soviética, y por tanto, de sus mercados y sus fuentes de suministro de petróleo. El golpe fue tan duro para Corea del Norte que decenas de miles de tractores fueron abandonados en el campo, los camiones se pararon, los coches, las fábricas, los servicios de riego, de fertilizantes, pesticidas y herbicidas, el colapso agrícola que acompañó al económico por falta de energía, llevó al país a perder 2 millones de personas, el 10% de la población, por inanición. Esta situación fue uno de los factores relacionados con la suspensión de las obras, dado que proyectos de esta envergadura requieren el consumo de grandes cantidades de energía y recursos, mermados por la hambruna existente.

El hotel está diseñado en forma piramidal con tres alas de 100 m de largo por 18 m de ancho, las cuales convergen en un punto donde forman un pináculo. La parte superior del edificio consiste en una estructura circular de 40 m de ancho que alberga ocho plantas que supuestamente rotarían, coronada por otras 6 plantas estáticas. En la cima del edificio se puede contemplar una grúa que ha tomado ya carácter de elemento fijo. El hotel está rodeado por numerosos pabellones, jardines y terrazas.

El gobierno norcoreano previó el proyecto como un canal para que inversionistas occidentales entraran en el mercado. Una firma fue establecida para atraer los esperados US$230 millones de inversión extranjera. Fue añadido a mapas y sellos norcoreanos antes de que fuera terminado. Pero nunca se terminó.

El Ryugyong fue diseñado para tener 3,000 habitaciones y 7 restaurantes giratorios programados para abrir en junio de 1989 para el Festival Mundial de Juventud y Estudiantes, pero los problemas con los métodos de construcción y materiales lo retrasaron.

El costo total de construcción estimado fue de US$750 millones (el 2% del PIB de Corea de Norte) y a esta construcción asumida se le dio un alto en 1992 debido a la carencia de financiamiento, escasez aguda de electricidad, y el hambre predominante. La estructura básica esta completa, pero ningunas ventanas, adornos o accesorios han sido instalados, y nunca ha sido certificado seguro para la ocupación.

El hormigón usado para construir el hotel es muy pobre, haciendo la estructura insegura, y este se ha gastado aún más durante los años. El gobierno norcoreano trata de invitar inversión extranjera de US$300 millones para mejorar y terminar el hotel. Mientras tanto, éste ha quitado el Ryugyong de mapas y sellos, y ha construido un hotel más nuevo de cinco estrellas, de diseño más convencional sobre el Río Taedong.

 

 
 
 
©  Vivi, 2010