Curiosidades

 
 
 
 
Vuelo 4590. La tragedia del Concorde.
 
 
Aerospátiale Concorde Air France
 

El vuelo 4590 de Air France del 25 de julio de 2000 sufrió un accidente, el único ocurrido a un avión Concorde. Ese día, un Concorde francés se estrelló al despegar de París (Francia), terminando con el impecable historial de servicio de la famosa aeronave supersónica.

En el Aeropuerto Charles de Gaulle en París (Francia), el vuelo 4590 de Air France espera en la pista para despegar con rumbo a Nueva York. El avión es un Aerospátiale Concorde, la aeronave supersónica más famosa y segura del mundo con un perfecto historial de seguridad de 25 años. El avión lleva 109 personas a bordo.

Antes de despegar, se le informó al capitán que había una falla en el motor 2 en el ala izquierda. El personal de tierra repara el motor y el Concorde se dirige a la pista para despegar.

Minutos después, el Concorde comienza a acelerar por la pista. Todo parece normal hasta que el Concorde alcanza los 325 km/h aproximadamente. En ese momento, el ala izquierda se incendia. El capitán no puede ver las llamas aunque sabe que justo en el momento crucial del despegue, los motores 1 y 2 están perdiendo potencia. Segundos después, el controlador de torre divisa fuego en una ala del avión y le informa al capitán que el ala se incendia.

La pista donde está despegando el avión tiene 4 Km. de longitud. El Concorde no puede abortar el despegue, necesita 3 Km. para detenerse y solo quedan 2 Km. de pista, así que se siguió con el despegue.

El avión despega de Charles de Gaulle con el ala en llamas y cruza a baja altura la autopista aledaña. El capitán trata de aterrizar en el aeropuerto más cercano, el de París-Le Bourget. El Concorde comienza a perder altura y se dirige a la comunidad parisina de Gonesse.

El ala izquierda comienza a fundirse y el Concorde inicia un viraje de desplome. Pese a los esfuerzos, el vuelo 4590 se estrella en un hotel de Gonesse. Las 109 personas a bordo del avión mueren y también 4 del hotel.

El récord de seguridad del Concorde se destruyó en el accidente. El avión sólo voló durante 120 segundos antes de estrellarse en el hotel.

Se descubrió que la causa no tuvo que ver con el Concorde. Cinco minutos antes de que el avión despegara, un DC-10 de Continental Airlines despegó en la misma pista. Durante el despegue, un trozo de metal de 43 cm de largo de su motor izquierdo se desprendió y cayó en la pista. Cuando el Concorde aceleró hasta 325 km/h, una de sus llantas golpeó el trozo de metal y explotó, arrojando un pedazo de hule de 4,5 kg que golpeó el ala con una fuerza de una tonelada. Las alas del avión solo están diseñadas para resistir un golpe de un objeto de 1 kg a 300 km/h (300 kg-fuerza). El golpe creó una onda expansiva en el ala, lo que abrió una tapa de combustible haciendo que éste se saliera. El combustible se derramó en los motores izquierdos del avión, causando la pérdida de potencia que observó el capitán, así como el fuego en los motores.

Otro desecho de neumático cortó los cables del tren de aterrizaje izquierdo, bloqueándolo. Los cables crearon chispas que encendieron el combustible derramado sobre los motores. En el momento que comenzó el incendio, el piloto no podía abortar el despegue, por lo que intentó llegar al aeropuerto de París-Le Bourget. Sin embargo, las altas temperaturas provocadas por el incendio (más de 1000 ºC) hicieron que los soportes del ala comenzaran a fundirse, provocando el colapso del avión.

El Concorde terminó su era de servicio después de este accidente y se comenzó un programa de retiro de las pistas. El 26 de noviembre de 2003, se realizó el último vuelo del Concorde, realizado por un avión de British Airways, registrado G-BOAF.

 
 
 
©  Vivi, 2010